Señales visuales que desactivan el piloto automático
Retira cargadores visibles, guarda cables en fundas opacas y sustituye el brillo digital por láminas, fotos impresas o una hoja en blanco a medio empezar. Coloca un jarrón con flores secas, un reloj analógico y un pequeño letrero manuscrito que recuerde un valor: presencia, curiosidad, paciencia. Las señales discretas, repetidas, detienen el gesto automático de buscar el teléfono. No prohíben; reorientan. Y esa suavidad aumenta la adherencia con el paso de las semanas.